Tres decisiones del mismo jueves en Nuevo León donde quien pide no es quien tiene la llave: un expediente sin filo, un nombramiento trabado y un exhorto por la sequía.
Tres escenas del mismo jueves: Hacienda le pone precio a la vía, Washington le pone precio al reconocimiento antidrogas y el electorado ya le puso precio al PRI.
Tres reacomodos del mismo jueves: Ottawa busca una puerta en Europa, el mercado le cobra a Washington la factura de su deuda y la agencia ambiental borra el precio del carbono.
Un partido que reparte candidaturas desplazando a sus propios fundadores, un gobernador desautorizado por su bancada y un banco central que sube tasas contra su presidente. En las tres, alguien manda y alguien aparece.
Tres capitales decidieron el mismo día a quién dejan pasar: a la urna, a la frontera de salida y a la pantalla. La diferencia está en quién puede decir que no.