En este oficio de contar verdades incómodas, uno aprende que el crimen organizado siempre prefiere el disfraz del mito. Durante décadas, nos vendieron una...
En este oficio de contar verdades incómodas, uno aprende que el crimen organizado siempre prefiere el disfraz del mito. Durante décadas, nos vendieron una narrativa de testosterona, botas vaqueras y ametralladoras de oro. Un guion de puros hombres. Pero detrás de la fachada del capo sanguinario, el tablero de ajedrez del narcotráfico...
Cuando la frivolidad se instala en el despacho principal de un gobierno estatal, las consecuencias no son solo mediáticas: son estructurales y profundamente...