Tres expedientes del mismo viernes donde el anuncio llega antes que la capacidad: hay declaración, hay documento, hay conferencia; falta el papel que demuestre que alguien va a ejecutar.
Tres decisiones del mismo viernes donde alguien vuelve a poner la mano encima de una palanca que se movía sola: la tasa, la transferencia social y el registro de fallas.