El capital político y su fecha de caducidad
Miércoles 2 de septiembre de 2026
Por qué importa
Ningún presidente mexicano de los últimos veinticinco años llegó a su segundo año con el respaldo que hoy tiene Claudia Sheinbaum. La cifra no es un adorno: es margen de maniobra, y el margen de maniobra tiene calendario.
La aprobación alta permite hacer lo que en otro momento cuesta caro —cobrar más impuestos, redistribuir competencias, tocar intereses—, pero se gasta al usarla y se evapora si no se usa. La ventana concreta se abre el 8 de septiembre, cuando se presente el Paquete Económico 2027, y empieza a cerrarse con las elecciones intermedias de junio de 2027. Después de esa fecha, cualquier reforma de fondo se negocia con un gobierno que ya no tiene el respaldo intacto.
Contexto de fondo
La aprobación presidencial en México siguió durante dos décadas un patrón previsible: arranque alto, erosión sostenida, cierre bajo. Vicente Fox terminó su segundo año en 59 por ciento; Felipe Calderón, en 64; Enrique Peña Nieto se desplomó a 39 y nunca recuperó terreno. Andrés Manuel López Obrador rompió parcialmente el patrón al cerrar su segundo año en 64 por ciento, el mismo nivel de Calderón. Lo que cambia hoy no es que un gobierno sea popular en su arranque —eso ha pasado siempre—, sino que el respaldo se sostenga por encima de todos los antecedentes comparables al mismo punto del sexenio.
El problema es que ese capital coexiste con una restricción que ningún nivel de aprobación disuelve. México recauda menos del 18 por ciento del PIB en impuestos, contra un promedio de 33.9 por ciento en los países de la OCDE. Esa brecha es la razón estructural por la que el gasto social y la inversión pública compiten por el mismo espacio: no hay de dónde sacar más sin una reforma tributaria o sin más deuda. La austeridad administrativa comprime el gasto corriente, pero no genera ingresos nuevos. Ahí es donde una popularidad excepcional se vuelve, en teoría, el instrumento para hacer lo que ningún gobierno con menos respaldo se atreve a intentar.
Datos que anclan
68%
Aprobación en agosto de 2026, según la encuesta de El Financiero. El Heraldo de México reporta 70% al cumplirse los dos años.
39%
Aprobación de Enrique Peña Nieto en el mismo punto de su sexenio: el piso histórico del comparativo.
18%
Recaudación tributaria como proporción del PIB. El promedio de la OCDE es de 33.9 por ciento.
22.2%
Ingresos públicos proyectados para 2027 como proporción del PIB, frente a 23.2 en 2026: menos, no más.
El debate
Sin ingresos adicionales, el margen del gobierno para invertir seguirá siendo limitado. La consolidación por la vía del gasto tiene un piso físico: cuando se alcanza, lo único que queda por recortar es inversión. México, ¿cómo vamos? subraya que los ingresos públicos bajarán en 2027 justo cuando se necesita lo contrario.
La consolidación es posible sin reforma tributaria, por la vía de la eficiencia recaudatoria y la austeridad. El argumento tiene respaldo en los propios números: la recaudación federal creció respecto del año anterior y el déficit bajó de 4.8 por ciento del PIB en 2025 a una previsión de 4.1 al cierre de 2026.
Para seguir leyendo
- El Financiero · Mantiene Sheinbaum aprobación de 68% en agosto: Encuesta EF
- El Financiero · El comparativo histórico de aprobación al segundo año
- México, ¿cómo vamos? · Pre-criterios 2027: menor crecimiento, menor inversión
Este análisis surge del editorial La Balanza del Poder: Luces y Sombras al Segundo Informe, de Jacques Mattes, publicado en su columna La Jugada Maestra en Política 101. La ficha no defiende la tesis del editorialista: la contextualiza con evidencia externa.
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