En la vida caminamos incluso corremos a toda prisa tratando de llegar a nuestro destino. No logramos detenernos y observar conscientemente que estamos hechos de instantes, pues vivimos en una rutina que repetimos todos los días, algunos de ellos con propósito.
Asumimos que los instantes nos pertenecen cuando en realidad son ellos quienes se adueñan de nosotros. La mayoría de la veces no somos conscientes que los instantes viveny mueren de forma constante, una realidad que al no ser vista, la mente nos lleva al pasado y al futuro de forma natural.
Un pasado que tiende a deprimirnos y un futuro que nos inunda de ansiendad en todo el cuerpo. Normalmente, vivimos en dos momentos del tiempo que no deberían existir, el pasado y el futuro. Sin ellos, podemos obtener la felicidad que todos buscamos; se encuentra en el presente.
El presente, un estado que llena de vida y que lo acompaña la paz, armonía y libertad, comprendiendo que es lo único que verdaderemente tenemos. El presente está compuesto de instantes, que al poner atención en cada uno de ellos, interactuamos con nosotros mismos. Un lugar donde no hace falta nada, pues existe congruencia y una sensación de bienestar y plenitud.
Sólo el presente puede regalarnos estos beneficios, pues no existe la posibilidad de poseer nada estando en presencia. Recordemos que el instante es un regalo y no un derecho, por lo que se debe agradecer y no esperar, porque el siguiente puede ser el último.
Te deseo una vida llena de instantes con sentido estando en presencia.