Muchas miradas he conocido, gozado y sufrido. Supe de las que matan, como puede entenderlo quien se haya enamorado, pero también de esas que invitan a morir y en ese mismo ofrecimiento convidan a vivir.
Una de ellas que se resiste a salir de mi cabeza, por más que trato de espantarla, igual que intento hacerlo con los...