¿Qué habrá en el ambiente nacional que mi memoria es invadida por olores fétidos y me muestra chapoteando en aguas negras?
¿Acaso es mi conciencia la que se manifiesta o el castigo por leer tanta prensa neoliberal?
Pero mientras me cuestiono, mis recuerdos forman un enorme remolino que atrapa y suelta cuando arribo a mi pubertad temprana, etapa...
A mano alzada se ha convertido en más que un ejercicio narrativo y de criba en mi memoria. Ya se acerca más a los juegos de supervivencia de mis recuerdos.
Cada personaje de esta columna —retratos en la sala de mis héroes— se transforma en un reto de curación...