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Somos pluscuamperfectos, siempre lo seremos

Año 2010, tal vez. Los lunes eran días de la junta creativa con el coordinador de producción de la televisora. Normalmente éramos él y yo, debatiendo y analizando la vida —reflexionando el contenido y la producción desde el contexto del día a día que vivíamos—. Teníamos una pila imaginaria de proyectos a realizar: realities, series, documentales.

Con el café en mano, aparecía el cigarro —en aquellos años podías fumar en las oficinas—. Una de esas mañanas, llegué punzocortante, con mis ideas afiladas, con propuestas que invitaban a la reflexión. Aquella mañana nos acompañaron un par de productores más. La charla se intensificó. Muchos de ustedes saben que las sesiones de “lluvia de ideas” pueden ser catárticas. Ese día, sucedió.

De pronto, les solté a todos la siguiente frase: —“Somos pluscuamperfectos, siempre lo seremos.”— Como no esperaba otra cosa, acto seguido expliqué la idea.


pluscuamperfecto, ta

(Del lat. plus quam perfectum, ‘más que perfecto’).

  1. adj. Dicho de un tiempo verbal: Que expresa una acción pasada y anterior a otra también pasada.Ejemplo: “Cuando llegué, ya había salido.”
  2. m. Tiempo pluscuamperfecto.

Expliqué en ese momento —lo quise hacer, de verdad— que a pesar de todo, ayer siempre era mejor que hoy. Mis compañeros me vieron con sus rostros de poker face. Yo seguía en mi perorata y les comentaba que si hoy eras feliz, era porque ayer o en un tiempo pasado tuviste la idea de intentarlo —y en el proceso descubriste el camino—, y ese camino, es en realidad el aprendizaje donde deberíamos de poner atención.

Las metas sirven para ser cumplidas, los procesos sirven para enseñarnos, los sueños para despertar… Salí de ahí ese día motivado por mi hallazgo. Con los años repetí en varias ocasiones la frase en otros espacios, con otras personas. En ninguna de esas situaciones sentí que alguien entendiera la referencia.

El fin de semana pasado, por fin encontré el elemento que faltaba a mi explicación. Me faltaba una imagen que me ayudara a comprender en totalidad el porqué dije esa frase en aquel momento y, de pronto: eureka —lo encontré—. Entré a mi oficina, tomé un papel y lo escribí para engañar al celador, —el tiempo, ese que logra que las cosas se nos olviden, el que nos castiga, borrándonos los rostros, las promesas, los besos, los abrazos, las historias, las mentiras, los miedos, las verdades…—

En el papel escribí: Somos pluscuamperfectos porque es mejor negar el futuro. Nos aferramos al pasado (como si fuera) como escalera al centro, evitando el final.

Lo visualicé así: vamos en una gran escalera eléctrica, con ascensos, descensos y rectas, pero que nunca se detiene. Conforme avanzamos, nos acercamos al final. Por eso, el truco que muchos hemos realizado sobre escaleras eléctricas, de recorrernos algunos cuantos pasos hacia atrás…

Para mí en el papel de usuario de esta realidad, encuentro que ayer tomé un café y hoy otro —pero el de hoy se acerca más a que probablemente sea el último—. El de ayer, no, porque ya sucedió. Y quisiera volver a ese café para luego tener la oportunidad de pensar que tendré otro día más para tomarme otro. Mientras estoy consciente, apuesto al de ayer, no al de hoy…

Para mí, esto abre de nuevo las puertas a un gran tema en mi vida: ¿soy o estoy? Quizá lo pluscuamperfecto nos permite ser, porque ya fuimos. Somos cúmulo de pasados. Nos formamos con las certezas —de nuestro mundo sensible—, porque el presente es incierto, hasta que sucede. Somos lo que fuimos —el truco de la escalera—, que es la forma más justa de enfrentar la realidad, de respirar, de observar, de estar siendo.

Tenemos que detenernos para defendernos de la realidad utilizando el doble fondo de la existencia: el ayer y el hoy. ¿Qué nos llevará a conseguir lo convalidente? ¿De dónde obtenemos más información, de ayer o de hoy? No se trata de evadir el final —se trata de reconocer su estrategia.

“Pluscuamperfecto”, del latín plus quam perfectum, significa literalmente “más que perfecto”.

Hace poco leí otra frase: si quieres ideas nuevas, lee un libro viejo. Aplica para nosotros. Búscate.

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