Ni el Chapulín Colorado…
“Y ahora… ¿quién podrá defendernos?”, frase icónica de la serie de televisión escrita y protagonizado por Roberto Gómez Bolaños, “Chespirito”, aplica por excelencia en Nuevo León, cuando ni el gobernador Samuel García ni su opositor aspirante a sucederlo están concentrados en salvar a los nuevoleoneses de las crisis que sufren.
Públicamente y en luchas separadas, cada parte reclama más recursos económicos y, en lo obscuro, los despilfarran en sus agendas particulares.
Dos noticias recientes confirman que ambos están cortados con la misma tijera.
Primero, Código Magenta difundió la participación en el vecino país del norte del alcalde morenista de Escobedo, en una “Cumbre Internacional de Comunicación Política”, evento periódico que se ha celebrado también en Nuevo León y ha dejado en claro ser más un escaparate comercial de proveedores de servicios de comunicación, que ocasión de debate y divulgación científica.
Ahí, de acuerdo con la nota de deficiente redacción, extraña en el medio de comunicación del laureado periodista Ramón Alberto Garza, se publicó que Mijes habló en Florida, EUA, sobre la “4T Norteña”, que se distingue “por crear una prosperidad compartida para todas y todos” (nótese el valor ¿o abyección del vocero?).
En esa “noticia” que levanta suspicacias acerca de si fue pagada, Magenta publicó que “desde la Capital de la Transformación y la Esperanza, en Escobedo, así como se le da la mano al que menos tiene, también se le da al empresario y al inversionista”.
La aparente inversión en la promoción de un presidente municipal que demanda que el gobierno estatal le dé recursos para hacer y terminar obras públicas, lejos de generar un impacto popular en su imagen, indicó en el medio político que el presunto gasto tuvo como destinatario no a los nuevoleoneses ni escobedenses, sino a los altos mandos de Morena, debido a que Jesús Nava, el alcalde de Santa Catarina que recientemente volvió a cambiar de camiseta para ponerse la guinda, le está ganando la partida para posicionarse ante la dirigencia del partido de la 4T.
En Morena y MC la “política” parece ser la misma en los tiempos del “liberalismo” que en los del “conservadurismo”.
Un clavo más
El periódico El Norte informó que cuando el gobernador Samuel García realizó su fallida precampaña para ser el candidato presidencial de Movimiento Ciudadano, “el Gobierno del Estado duplicó su gasto en imagen respecto a lo presupuestado”.
La Cuenta Pública 2023 de la Auditoría Superior del Estado, agrega El Norte, indica que la administración estatal gastó 719 millones 287 mil pesos en comunicación social y publicidad.
“Este monto representa el doble de los 360 millones 728 mil 144 pesos que el Congreso local aprobó para comunicación del Estado durante el año pasado”.
Difícilmente el héroe local, de acuerdo al dispendio de los recursos públicos para difundir su imagen, “El Chapulín Naranja”, podrá sostener que trabaja únicamente para los habitantes de la entidad y que, además, necesita que la oposición le autorice endeudar todavía más al estado para realizar obras, cuando erogó un millón 970 mil 649 pesos diarios en la promoción de su imagen personal.
¿Con qué se come la congruencia?
Los líos no son propiedad de un solo partido
Francisco Cienfuegos y el alcalde de Monterrey, Adrián de la Garza, en conjunto con el presidente del Poder Judicial, Arturo Salinas, lo saben bien.
Resulta que en la Ciudad de México tronó el escándalo de la liberación de un supuesto pederasta sampetrino, quien había estado recluido en el Cereso de Apodaca desde el año pasado, sin embargo, hace apenas unos días, fue puesto en libertad condicional, aparentemente por el apoyo de un juez local.
El asunto es que, al quedar en libertad, las familias afectadas pusieron el grito en el cielo y movieron todas sus influencias para denunciar el caso de corrupción, mencionando que los operadores del hecho eran Cienfuegos, De la Garza y Salinas, con quienes el acusado tendría una relación de amistad.
Este hecho fue detectado de manera casi inmediata por los tres políticos, quienes de diversas formas intentaron acercarse a las familias afectadas y negar su participación en la liberación del presunto abusador.
Los afectados, también sampetrinos, dijeron, palabras más, palabras menos: “Ya no queremos evidenciar más el caso, pero sepan que sabemos que ustedes fueron y ya los vimos, los tenemos en la mira, así que cuídense”, lo que dejó atónitos a los tres políticos.
Desde luego, esta información llegó al gobernador Samuel García, quien rápidamente intentó sacarle tajo al acontecimiento en los medios locales, pero su amigo, el legislador Mike Flores, le aconsejó que no lo hiciera, al menos por el momento, pues eso podría entrampar los avances que hay en la aprobación del presupuesto 2025.
Por lo pronto el escándalo está detenido, pero sigue latente que estas familias adineradas puedan meter en aprietos a los mandamases del Poder Judicial y del municipio de Monterrey.
Los tricolores también lloran.