IA: acicate y petricor

Hoy fui testigo de un ejercicio de experiencia que me hizo sentir como parte de una película tipo blade runner. Te cuento de inmediato. Se celebró en Madrid, España, un evento llamado “Bnet vs Bnet”.

Ahora paso a darte contexto. Bnet es un joven músico y rapero español que ha sido asiduo competidor de las batallas de freestyle. El freestyle es una competencia de improvisación entre dos contrincantes.

Bnet en el mundo del Freestyle es una reconocida figura, por su talento, originalidad y calidad a la hora de improvisar a través de estímulos como objetos, palabras, lore, sangre (discurso de ataque al rival).

El evento llamado Bnet vs Bnet, fue una competencia de improvisación entre el rapero contra una Inteligencia Artificial, a la que estuvieron entrenando por un tiempo determinado. La expectativa de entender este evento, despertó mucha inquietud en mí. La inquietud viene de que soy un fiel consumidor de este tipo de contenido de batallas de rap, por la simple y sencilla razón que, para mí el freestyle es una forma de literatura…

Entonces el evento sucedió bajo las reglas tradicionales de una batalla del tipo. La primera prueba fue con temática y el “Bnet” real se escondió detrás de una pantalla. La idea era que el público adivinara cuál era el Bnet humano. La mayoría dijo que era el primero de los dos. (Yo también voté así). El segundo reto fue un minuto libre, donde los participantes improvisan. Empezó el Bnet humano y luego el Bnet IA. Luego aparecieron algunos objetos con los que tenían que improvisar. Por alcance tecnológico, el Bnet real improvisó con los objetos y el Bnet IA respondió.

El evento también incluyó un torneo tradicional de batallas.

La experiencia del evento sin duda creo que no desagradó a nadie. La Inteligencia Artificial como interfase, llegó para quedarse de forma definitiva. Luego hablaremos a fondo de este tema. El alcance de lo visto el día de hoy, es uno de los tantos ejemplos que seguirán proliferando. Una breve investigación en la red te arrojará sin fin de eventos de confrontación para validar los alcances de esta tecnología.

Al final, se trata de las intenciones, de los prompts, y es ahí donde está la diferencia. La Inteligencia Artificial que hoy hizo un muy buen trabajo “rapeando” se vio como una artilugio o una herramienta que procesa información y entrega posibilidades. Sin intención real, sin vocación, sin miedo o sin amor, las actividades (las tareas) que produzca una AI serán eso. No llegarán a ningún lado, serán simplemente tareas que al carecer de una misión en el mundo sensible, podrán ser desechadas.

No hay consecuencias… El evento que vi hoy me gustó, pero me gustó porque hay una distancia metafísica entre una herramienta de ese tipo y un humano. Cuando anteponemos la creatividad y ejecutamos con pasión, no habrá peligro.

El día que el humano decida ser reemplazado, no tardará mucho en ver como sucede. Por eso, esta tecnología es un acicate para la sociedad. Recuerda que por más información que se le dé a esos sistemas y puedan darnos miles de forma de abordar algún tema, nunca vivirá la experiencia de disfrutar del petricor.

Esto seguirá avanzando, de eso no hay duda. Pero somos nosotros quienes decidimos hasta donde.