A propósito de un hecho reciente, maquillo unas letras que mal escribí hace tres años para que salgan de nuevo a pasear:
Uno de los rasgos de las personas maduras, es decir, aquellas a quienes los golpes de la vida redujeron la velocidad de la lengua para no rebasar la de su pensamiento, lo muestra su habilidad para sonreír...
“Cada uno hace el ridículo como puede”, es una máxima de presencia constante en mi vida.
No obstante, advierto que podré incurrir frecuentemente en lo irrisorio, perosiempre de manera involuntaria, y a los hechos me remito.
En mi juventud, por ejemplo, sin tener la menor intención escalé hasta la cúpula de la ridiculez cuando...
¿Alguna vez ha sentido hartazgo por alguna rutina de su trabajo?
En mi caso, estoy hasta “el copete” por leer diariamente reportes “políticos” que se agrupan a favor o en contra del régimen, y luego se subdividen en especulaciones, chismes, rumores, alabanzas o deseos de...
Como muchísimos mexicanos he vivido extenuantes jornadas de trabajo en una muy amplia diversidad de tareas, todas con un solo fin: obtener recursos para sobrevivir.
Uno de esos empleos consistió en dar talleres para voceros, o clases de defensa personal para enfrentar a los medios...
En alguna parte del libro de mis memorias imagino las siguientes palabras:
“Mi vida fue un continuo de retos, de esfuerzos sin descanso, de estudio constante, de análisis responsables y profundos. Ese conjunto dio a luz mis artículos de opinión y tareas en decenas de...
Craso error es suponerse exento de errores. Tan grande es como creerse “dios” en el suspiro de una vida cuya extensión y rumbo desconoce quien la vive.
Pienso que el hombre que se asume perfecto es aquel capaz hasta de engañar a sí mismo. A...