Probablemente, para cuando lean esto, ya habrán pasado días, incluso semanas. Pero como saben, se murió Ozzy Osbourne, después de dar uno de los conciertos más emblemáticos —y el último— en el estadio de Aston Villa Park, en Birmingham, Inglaterra.
Birminghaaaaaaaaaaaaam. Recuerdo cuando salía en su programa The Osbournes, en MTV, y decía:“I grew up poor in Birmingham and you spoiled kids are here in Beverly Hills.”—”Crecí pobre en Birmingham y ustedes, niños malcriados, están aquí en Beverly Hills.” ¿Por qué escribo de Ozzy? Pues porque hace muchas décadas, cuando yo era un puberto y empezaba a descubrir música “prohibida”, conocí a Black Sabbath, Metallica, Poison, MeatLoaf, Soul Asylum, Guns N’ Roses, Nirvana, Pearl Jam y muchas más.
Y todo eso estaba prohibido para mí. Mi entorno y mi educación estaban totalmente enfocados a la religión, y la música que se podía escuchar eran puros himnos cristianos.(Hasta el día de hoy, de repente me llegan a la mente y los ando cantando). Fue lo que me tocó vivir. No me avergüenzo de eso: era lo que había, lo que se creía correcto, el “deber ser”, who knows.
En esos tiempos, mis compañeros y yo estábamos en esa etapa de rebelarnos, de hacer lo contrario, de escuchar esa música prohibida, junto con buscar libros prohibidos. Y no, no hablo de revistas como Playboy. Hablo de un libro tan sencillo como Bridge to Terabithia / Puente a Terabithia. ¿Por qué estaba prohibido? Nunca lo supe. Así que cuando tuve oportunidad, me lo pedí por eBay Estados Unidos (porque en México no existía eBay ni Mercado Libre). El libro llegó a casa de unos familiares en San Antonio, Texas. En un viaje lo recogí, lo leí en un par de horas— y dije: OK, se murió la niña.
¿Será eso lo que querían evitar? ¿Tal vez el mundo mágico-místico que los niños se crearon? Anyway, nunca voy a entender la lógica que usaban en aquella escuela. Regresando a la escena musical, los comentarios típicos eran:“¡Esos grupos son del diablo!””¡Noooo!” —(grito de señora que se persigna)
“¡Te vas a ir al infierno si escuchas eso!”. Pues… nos vamos a ir muchos. LOL.
En esa escuela que prohibía toda esa música, existía una red de piratería entre los alumnos. El que tenía o conseguía un disco o casete, lo grababa y traía una copia para alguien más. Así se iban rolando discografías de las bandas que mencioné arriba.
Cuando llegaba a casa por las tardes —y nadie se daba cuenta— copiaba algún casete con una opción para grabar más rápido (sped up recording, en inglés). Y es como suenan Alvin y las Ardillas. Así que por las tardes estaba copiando Crazy Train, que sonaba como las ardillitas. Pero en las mañanas y los fines de semana, era el niño que cantaba en el coro de la escuela: Amazing Grace, salmos o himnos.
Al final, todo eso “prohibido” fue pasando de moda. Escuché ese “rock del diablo”, pop en español (de esto sí me avergüenzo), pop en inglés, norteño, cumbia, emo, grunge, pop-punk, happy-punk, música electrónica, euro dance, pop en francés, italiano… y ahora estoy en pop en holandés. Es más, hasta escuché Hillsong y Marcos Witt. Y en el momento de escribir esto, me vienen las canciones a la mente, me sé la letra…. Tambien me se, nooooo, no te preocupes, por mi….
Con el paso del tiempo, me di cuenta de que todo eso “prohibido” no tenía por qué estar prohibido. Lo único que logró fue que lo buscara, que lo deseara más.Lo que saqué de todo eso es que aprendí de muchos géneros musicales. Aprendí solfeo, aprendí un poco de instrumentos. Me hubiera gustado seguir con guitarra y piano… tal vez algún día retome algunas clases de música.
¿Culpa de Ozzy?, ¿culpa de la escuela?… who knows. Only God knows.
Samenwijsheid:
- Pionero del heavy metal: Ozzy es considerado uno de los padres del heavy metal moderno, especialmente por su trabajo con la banda Black Sabbath, que revolucionó el género en los años 70 con sonidos oscuros y riffs innovadores.
- Superviviente de adicciones severas: A lo largo de su vida, Ozzy enfrentó duras batallas contra el alcoholismo y las drogas, pero logró recuperarse y continuar su carrera musical, convirtiéndose en un símbolo de resistencia personal.
- Ícono cultural más allá de la música: Más allá de su carrera musical, Ozzy alcanzó gran fama mundial con el reality show The Osbournes, mostrando un lado humano y familiar poco conocido y acercando el heavy metal a nuevas audiencias.


